domingo, 14 de octubre de 2012

LAS LAGUNAS DE RUIDERA

Naturaleza.


Repartidas en una superficie de casi cuatro mil hectáreas, las quince lagunas que forman el Parque se suceden escalonadamente, formando cascadas y torrentes que van desde los primeros manantiales que brotan en la Laguna Blanca hasta llegar a las Lagunas Bajas y el Pantano de Peñarroya, que se encuentra al pie del castillo del mismo nombre.
La vida en este lugar de sorprendente belleza se sucede a lo largo de las cuatro estaciones del año con la armoniosa cadencia de una bien afinada orquesta.

La primavera
En primavera, el exuberante colorido de una vegetación variada y abundante, recibe a las aves acuáticas que pasaron el invierno fuera.
El agua, que alcanza en esta época su máximo caudal, fluye de una laguna a otra ruidosa y saltarina
Las bellezas del Parque se pueden admirar desde tres puntos de vista
Verano

Torrentes de agua que recorren espacios entre las lagunas Lengua y Redondilla, prometen riqueza en este periodo. En el Hundimiento se produce el mayor desnivel del parque y ofrece numerosas y variadas cascadas.
Entre las lagunas Tinaja y Tomilla, se puede apreciar la barrera tobácea situada entre ellas, Las aguas tranquilas reflejan la vida superficial como un espejo
Otoño            Se puede recorrer a pie, en bicicleta o a caballo por las sendas que atraviesan el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, y descubrir a lo largo del otoño el irresistible atractivo que presentan sus escondidos parajes. Los suelos, alfombrados con hojas coloreadas con todos los matices del ocre, otorgan al paisaje un encendido contraste con el verdor eterno de las copas de los pinos y sabinas.
La llegada del otoño ofrece colores cálidos. Los árboles de hoja caduca comienzan a desprenderse de sus hojas, El cambio de hojas de las plantas ofrece otra visión del parque que cambia su aspecto a lo largo de esta estación
La llegada de las primeras lluvias produce nuevos torrentes de agua que aumentan el caudal de las cascadas, Se forman bonitos cielos de agua que auguran lluvias invernales
Invierno
Lejos de las urgencias y ajetreos de la ciudad, el invierno invita en el Parque al sosiego y a la tranquilidad que proporciona la contemplación de un paisaje intacto. A la caída de la tarde, la puesta del sol arranca de las paredes roqueñas asombrosos destellos rojos que se reflejan en la quietud de las aguas
Las aguas torrenciales provocadas por las lluvias, agitan las tranquilas aguas de las lagunas
Las cascadas ofrecen parajes espectaculares como el de”El Hundimiento” en la laguna del Rey.

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