martes, 12 de octubre de 2010

MODA-OTOÑO-INVIERNO

Las «semanas de la moda» que se realizan en las capitales más importantes son eventos semi-anuales, de enero a marzo, donde los diseñadores muestran sus colecciones otoño-invierno y primavera-verano. Las «semanas de la moda» se deben realizar meses antes de la temporada para dar tiempo a los fabricantes de dar una muestra de sus creaciones para la siguiente temporada. Esto también da tiempo a los mercaderes de adquirir los materiales e introducir los diseños en el mercadeo detallista.
El calendario inicia con la
Semana de la Moda de Nueva York, seguido por la de Londres. La penúltima es la Semana de la Moda de Milán y termina con la Semana de la Moda de París. Estas ciudades son tradicionales en el mundo de la moda, seguidas por nuevas «semanas de la moda» que están teniendo lugar alrededor del mundo. La pasarela masculina se estrena entre otoño-invierno y primavera-verano en Milán.
A las «semanas de la moda» asisten compradores de las principales tiendas, los redactores de las revistas de moda, los medios de comunicación, celebridades y miembros del mundo del espectáculo. En años pasados, las «semanas de moda» eran predominantemente para el comercio; sin embargo, hoy son acontecimientos del medio y del entretenimiento. Ellos pueden incluir música en vivo, celebridades, galas pródigas y acontecimientos de caridad. Unos cuantos permiten que el público compre pases especiales para ver los espectáculos de pasarela o asista a exposiciones que muestran bolsos, joyería, zapatos, etc.La primera «semana de la moda» se celebró en Nueva York en el año 1943, con el objetivo de desviar la atención que acaparaba la moda francesa durante la
Segunda Guerra Mundial, cuando los expertos de moda no podían viajar a París a ver los desfiles. La publicista de moda, Eleanor Lambert, era la organizadora de un evento llamado Semana Editorial, donde diseñadores americanos, que anteriormente le habían rechazado sus creaciones, mostraban sus colecciones a periodistas de moda.













viernes, 8 de octubre de 2010

LOS BEATLES

El cuarteto (integrado por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr) se formó en 1957 y se disolvió en 1970. A pesar del poco tiempo lograron lo que a otros grupos les llevó años. Se convirtieron en un fenómeno de ventas, que se llamó Beatlemanía, en especial porque sus fans gritaban y bailaban al ritmo de sus canciones. Estuvieron al tope de los rankings tanto en Europa como en los Estados Unidos. Es así que se lo considera uno de las bandas musicales más influyentes y exitosas de la segunda mitad del siglo XX.
Un cambio en la música del siglo XXLa revolución es un cambio brusco, total y radical; eso es lo que sucedió en el rock del siglo XX. Un grupo de jóvenes irrumpieron en el arte musical imponiendo un ritmo hasta ese entonces jamás escuchado. Destacarse y romper con todo lo anterior no es fácil, por eso quienes lo logran pasan a la historia sin más (y con todos los honores). The Beatles consiguieron con su música, su forma de vestir, sus actuaciones, imponer modas y estilos de comportamiento.
A finales de los años cincuenta en el ámbito musical del Reino Unido se inició un movimiento cultural juvenil que fue como una alternativa al dominio estadounidense liderado por Elvis Presley, que partió del ritmo e instrumentación del rock and roll para desembocar en el pop. Y fue en la ciudad de Liverpool donde nació la formación que cambió todo. El nombre del grupo surgió de un juego de palabras creado por el término beetle (escarabajo) y beat (ritmo, compás).
El cuarteto (integrado por John Winston Ono Lennon, James Paul McCartney, George Harold Harrison y Richard Starkey -Ringo Starr-) se formó en 1957 y se disolvió en 1970, pero a pesar del poco tiempo lograron lo que a otros grupos les llevó años. Es así que se lo considera uno de los grupos musicales más influyentes y exitosos de la segunda mitad del siglo XX.El comienzo de todoEn la segunda mitad de la década de 1950, John Lennon y su amigo Pete Shotton formaron un grupo que se llamó The Quarrymen y al cual, en 1957, se unió Paul McCartney. Le siguió George Harrison. Esta banda empezó a tocar en diversos locales de Liverpool, momento en el que se les unió el bajista Stuart Sutcliffe. El nombre de la formación tuvo variaciones, se llamó primero Long John and the Silver Beatles, luego The Silver Beatles hasta llegar al nombre con el cual el mundo los conoció, The Beatles.
El cuarteto comenzó su carrera en un club nocturno en la ciudad de Hamburgo, Alemania. Poco después, Sutcliffe (el bajista) murió -presumiblemente como consecuencia de una paliza por parte de una patota-. La formación de The Beatles quedó compuesta por John, Paul, George y Pete Best.
Al volver a su ciudad natal ya eran bastante populares, y conocieron a un joven que pronto se convirtió en su manager, Brian Epstein. Por él el look de los Beatles en sus primeras épocas fue uniformado y pulcro. En un principio, el grupo fue rechazado por muchas compañías de discos. Pero fue George Martin, un joven productor de una subdivisión de EMI -la hasta entonces poco conocida Parlophone- quien los aceptó para grabar un primer disco. En esta instancia Pete Best fue sustituido por Ringo Starr, quien los ayudaba cuando Best no se sentía motivado para colaborar con la banda. El resultado fue su primer single, "Love Me Do", que, por ser su primer disco, alcanzó un buen puesto en las listas de ventas.
Sus siguientes lanzamientos, realizados entre 1962 y 1965, los situaron en el número uno, casi simultáneamente a la salida a venta: "From me to you", "She loves you", "I wanna hold your hand", "Can´t buy me love", "A hard day´s night", "I feel fine", "Ticket to ride", "Help!", "We can´t work it out". De esta manera su ascenso fue meteórico, los jóvenes británicos empezaron a copar las listas europeas y el difícil mercado estadounidense, que ya tenía sus propias estrellas.
A mediados de los sesenta, The Beatles vendió cantidades infinitas de su música en formato de single, epé (siglas de extended play, disco de cuatro canciones) y elepé (de long play, álbum de larga duración). Hasta 1965, con decenas de canciones publicaron seis elepés: "Please Please Me" (1963), grabado íntegramente en un solo día. Después siguieron con "With The Beatles", del mismo año. "A hard day´s night" (1964) "Beatles for sale" (1964), "Help!" (1965) y "Rubber Soul" (1965).




















domingo, 3 de octubre de 2010

OTOÑO

























El otoño es una de las estaciones del año. Astronómicamente, comienza con el equinoccio de otoño (entre el 21 o el 20 de marzo en el hemisferio sur y entre el 22 y el 23 de septiembre en el hemisferio norte), y termina con el solsticio de invierno (alrededor del 21 de junio en el hemisferio sur y del 21 de diciembre en el hemisferio norte ).
Sin embargo, a veces es considerado como los
meses enteros de marzo, abril y mayo en el hemisferio sur y de septiembre, octubre y noviembre en el hemisferio norte.
En ambos hemisferios, el otoño es la estación de el invierno cosechas de, por ejemplo, el maíz y el girasol. En literatura el otoño, en sentido figurado, representa la
vejez. Durante el otoño, las hojas de los árboles caducos cambian y su color verde se vuelve amarillento y amarronado, hasta que se secan y caen ayudadas por el viento que sopla con mayor fuerza. Desde esta estación la temperatura comienza a ser un poco fría.

domingo, 26 de septiembre de 2010

COLEGIO DE LAS ESCLAVAS










Te voy a contar la historia de una gran mujer que vivió a mediados del s. XIX y principios del XX. Se llamaba Rafaela María Porras Ayllón Hasta hace muy pocos años han vivido personas que la conocieron y nos comentaban cosas de ella. Rafaela María quiso muchísimo a Dios y se dejó querer por Él. Por eso, casi sin proponérselo emprendió grandes obras como fue la fundación de una Congregación religiosa: las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Hay gente que se hace "esclava" del dinero, de las pipas o de la tele. Rafaela quería hacerse "esclava" de nuestro Padre Dios.
Todo eso lo hizo a la chita callando, pero siempre fue como el cimiento, la base del edificio, lo que no se ve. Las "esclavas", todas las chicas que han querido seguir su camino están ahora repartidas por muchos países continuando su obra.
Rafaela María nació el 1 de marzo de 1850 en Pedro Abad, un pueblecillo de Córdoba. Ese día, seis hermanos esperaban con gran alegría el nacimiento de la pequeña de la casa.
Su padre, don Ildefonso Porras, poseía muchas tierras y, además era el alcalde del pueblo. Todos le querían porque se preocupaba por cada familia. Una vez hubo una epidemia de cólera. Él, como siempre, ayudó en todo lo que pudo, hasta que también él se puso enfermo y se murió. Rafaela tenía entonces cuatro años. Su madre, Doña Rafaela, tuvo que ser padre y madre a la vez y se encargó muy de cerca de la educación de sus dos hijas, Rafaela y Dolores
Su hermana Dolores tenía cuatro años más que Rafaela pero crecieron muy unidas. Todos los acontecimientos - pequeños y grandes - los vivieron juntas: la muerte de su padre y de varios hermanos, la primera comunión, la formación que recibieron en casa...Aprendieron muchas cosas de su madre. Con ella paseaban por el campo, iban a rezar a la ermita o visitaban a los enfermos y pobres del pueblo. Y también iban juntas a fiestas o de vacaciones a Cádiz, Córdoba o Madrid. Su madre también murió joven. Rafaela, que tenía entonces 19 años, estaba a su lado en ese momento.Después de la muerte de su madre, Rafaela y Dolores pensaron que bastante tiempo habían sido servidas y quisieron vivir preocupándose de los pobres. Podrían haber vivido como dos señoritas ricas, pero querían parecerse a Jesús. Todos los días, al atardecer, salían por la
puerta de servicio de su casa para que nadie las viera, y se marchaban a ayudar a los pobres. No les resultaba fácil, porque sus hermanos querían que viviesen como niñas ricas y que no derrocharan el dinero en limosnas.
Un día, ya mayores, sin que nadie lo supiera, se marcharon a Córdoba, a un convento de monjas, para rezar y pensar qué quería Dios de ellas. Su deseo era seguir a Jesús más de cerca y, para ello, le ofrecieron al obispo todo lo que tenían poniéndose a su disposición para lo que quisiera. El obispo y otros sacerdotes pensaron que lo que podían hacer era unirse a las religiosas Reparadoras que querían instalarse en Córdoba.
Pronto, un grupo de chicas se unieron a ellas. Estaban muy alegres porque podían realizar juntas lo que deseaban. Pero un año después surgieron dificultades y las Reparadoras se marcharon de Córdoba. La mayoría de las novicias, sin embargo, se quedaron en la casa con las dos hermanas. Rafaela se había ganado los corazones de todas y la nombraron guía del grupo.
Obispo buscaba una comunidad de monjas que diera testimonio de su fe rezando delante de Jesús y que educara a los niños y jóvenes, sobre todo a los más pobres, que estaban todo el día en la calle. Pero de nuevo aparecieron dificultades: el Obispo quería que se parecieran a otras monjas y ellas no estaban de acuerdo porque no querían ser "de clausura" y decían que, para ellas, adorar a Jesús en la Eucaristía era la alegría de su casa. Tampoco querían dejar de parecerse a San Ignacio de Loyola, un santo al que Rafaela Mª quería mucho.
Al ver que querían imponerles un modo de seguir a Jesús distinto del que ellas buscaban, cambiaron sus hábitos por la ropa que primero encontraron y salieron por la noche, en tren, hacia Andújar. Las dificultades no importaban. "Dios sobre todo", decía Rafaela.comenzaron las aventuras. Hasta que, con la ayuda de varios sacerdotes y jesuitas, consiguieron establecerse en Madrid gracias al Cardenal de Toledo. Y comenzaron a trabajar para lograr que las aprobaran como un lnstituto religioso: las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Todas vivían tan alegres y tan unidas que pronto se les juntaron otras muchas chicas y se fueron abriendo casas en otras ciudades: Córdoba, Jerez de la Frontera, Zaragoza, Bilbao... viviendo todas las mismas ilusiones. Claro que abrir una casa suponía muchos esfuerzos de dinero y de personas, pero deseaban tanto que todos los hombres conociesen y amasen a Jesús que hasta disimulaban su esfuerzo. Rafaela siempre quería encontrar casas en barrios muy poblados, y tener una capilla con una puerta que diera a la calle para que pudieran entrar a rezar todos los que quisieran. Le gustaba mucho que las Eucaristías fuesen alegres, que se cantaran canciones bonitas y cuidaba todos los detalles, las flores, los adornos...También le gustaba, cuando llegaban a una ciudad, abrir enseguida escuelas para los niños pobres. Aunque contasen con muy pocos medios, rápidamente empezaban a enseñarles, a darles catequesis y a prepararlos para recibir los Sacramentos. ¡Cómo disfrutaba al ver todo lo que aprendían de Jesús!No sólo le preocupaban los niños, sino también los mayores y, en cuanto podía, organizaban unos días de oración para ellos. ¡No sabían todo lo que tenían que hacer las Hermanas para conseguirlo! Les dejaban sus cuartos y extendían unos colchones por donde podían para dormir... Pero lo hacían muy felices y alegres porque, así, esas personas podían encontrarse con Jesús.
El corazón de Rafaela era muy grande y así quería que fuesen todas sus Hermanas. Por eso, ella y su hermana trabajaron mucho para ser aprobadas por el Papa. Cuando lo consiguieron, tuvieron que escoger una Superiora General. Todas votaron a Rafaela. Ella se sentía muy pequeña, pero muy grande si se apoyaba en Dios. Nombraron también un Consejo General y en él estaba su hermana Dolores, que se había cambiado el nombre por el de Pilar y se encargaba de la economía. Como era la hermana mayor y le gustaba mandar, empezaron a surgir algunos problemas con Rafaela, pues en muchas cosas no estaba de acuerdo. Rafaela siempre cedía e incluso apoyaba a su hermana.
Se siguieron abriendo nuevas casas y Rafaela sufría con todos los problemas que tenían y también con su hermana, pero apenas lo notaban las demás. Quería que todas las Hermanas viviesen unidas en todo como los dedos de la mano. La fuerza para superar las dificultades la encontraba siempre en Jesús. Le gustaba hacer los Ejercicios Espirituales de San lgnacio porque era un tiempo de oración largo en el que se sentía tan envuelta por el cariño de Dios que ya no temía nada.Al cabo de los años, cuando la quitaron del gobierno del Instituto, la mandaron a vivir a Roma. Allí no tenía grandes trabajos. Se ofrecía para ayudar a cualquier Hermana, le gustaba barrer, coser... lo que necesitaran. Siempre estaba pendiente de cualquier necesidad paria ayudar. Disfrutaba con los pequeños detalles.
A veces se sentía olvidada y muy sola. Ya apenas nadie se acordaba de ella, que había sido la fundadora del Instituto. Pero ella lo aceptaba y le ofrecía a Dios esa soledad, con tal de que el Instituto siguiera adelante. Seguía sacando toda la fuerza de sus ratos de oración delante de Jesús. Y se alegraba muchísimo cada vez que se enteraba de se abrían nuevas casas en distintos países: Inglaterra, Argentina, Perú, Bolivia, Chile, Estados Unidos, Cuba. Tenía un corazón universal. A su hermana, que también sufrió como ella, le decía: "Hagámonos santas. Haciendo eso, nadie hace más por el Instituto que nosotras"...
En 1916 murió su hermana, Pilar. Rafaela vivió nueve años más. En estos años estuvo muy enferma y sufrió varias operaciones por una infección en una rodilla y después en toda la pierna. Tenía muchos dolores pero no se quejaba. Siempre se mostraba cariñosa y sonriente, preocupándose por todos. Pasaba horas y horas mirando a Jesús. Cuando la enfermera le preguntaba qué le decía a Jesús, ella le contestaba: "Yo miro a Jesús y Él me mira"
Así fueron terminando sus días. Rafaela María murió el 6 de enero de 1925. Años más tarde, el Papa Pío XII la proclamó Beata, y el 23 de enero de 1977, Pablo VI la proclamó Santa.

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domingo, 19 de septiembre de 2010

JOSE ANTONIO LABORDETA





Hijo de Miguel Labordeta y Sara Subías, era hermano del poeta Miguel Labordeta y se casó el 29 de septiembre de 1963 con Juana de Grandes (sobrina del general Agustín Muñoz Grandes). Tenía tres hijas (Ana, Ángela y Paula) y dos nietas. Cursó sus estudios primarios en el Colegio Alemán de Zaragoza y en la escuela familiar, donde concluyó el Bachillerato; se matriculó en Derecho y, finalmente, se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, que le nombró en 2010 Doctor Honoris Causa. En 1964 aprobó las oposiciones de Enseñanzas Medias, como profesor de Geografía, Historia y Arte y fue destinado al Instituto Nacional de Bachillerato Ibáñez Martín de Teruel, ciudad en la que residió seis años. Tanto en este como en el Colegio Menor San Pablo impartió clase a Joaquín Carbonell y a Federico Jiménez Losantos. Regresó a Zaragoza en 1970, donde siguió impartiendo docencia en los institutos Pignatelli y Alto de Carabinas. En 1972 fundó, junto con Eloy Fernández Clemente (a quien había conocido en su estancia en Teruel), la revista cultural Andalán. En 1976 participó en la creación del Partido Socialista de Aragón y más tarde se presentó al Senado por Izquierda Unida. Ya como miembro de Chunta Aragonesista (CHA), fue elegido diputado por Zaragoza en 2000, y fue el representante de este partido aragonesísta en el Congreso de los Diputados desde el año 2000 hasta el 2008. Aún siendo (como él mismo dijo) el diputado con menos votos de toda España no dejó de ser foco de atención y protagonismo. Acérrimo defensor del No a la guerra y contrario al Trasvase del Ebro siempre marcó una nota diferente en el Hemiciclo. En un par de ocasiones llegó a un enfrentamiento verbal con diputados del Partido Popular. En uno de ellos acuñó su famosa frase «A la mierda». Él mismo bromeó que ésta sería la frase que aparecería en su lápida. Falleció en la madrugada del 19 de septiembre de 2010, en el Hospital Miguel Servet de



Zaragoza, a la edad de 75 años, a causa de un cáncer de próstata que le fue diagnosticado en el año 2006, y que le obligó a permanecer postrado en casa los últimos meses de su vida.[] El último acto público que protagonizó se produjo el pasado día 6 de septiembre, cuando los ministros de Defensa, Carme Chacón, y Educación, Ángel Gabilondo, le entregaron en su casa la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio; un reconocimiento que el Gobierno le concedió por su sabiduría, su pasión, sus convicciones y su defensa de la libertad y el pueblo, motivos por los que también le otorgó la medalla al Trabajo.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Peces exoticos multicolores



















Prácticas antiguas
El cuidado de peces en entornos cerrados o artificiales es una práctica con un profundo arraigo en la historia. Los sumerios antiguos eran conocidos por mantener peces en estanques, antes de prepararlos para comer. En China, se cree que la reproducción selectiva de la carpa, que derivó en los hoy populares koi y carpa dorada comenzó hace más de 2.000 años. Se han encontrado descripciones del pez sagrado Oxyrhynchus en el arte egipcio antiguo. Muchas otras culturas también tienen una historia de cría de peces tanto para propósitos funcionales como decorativos. Los chinos disfrutaban de los peces de colores en recipientes cerámicos grandes durante la dinastía Song.




miércoles, 4 de agosto de 2010

DELFINES



El nombre científico del delfín proviene del latín delphin, que a su vez proviene del griego delphinis. Son mamíferos marinos que pertenecen a la especie de los cetáceos y a la subespecie de los odontocetos que significa cetáceos con dientes.
Los delfines son mamíferos acuáticos que habitan en casi todos los mares del planeta. Aunque viven en mar abierto también se acercan a la playa, pero sin llegar a la orilla.
Se sabe que los delfines, junto con las ballenas y la marsopas, descienden de los mamíferos terrestres, más precisamente de los artiodáctilos. Los esqueletos d los delfines modernos tienen dos pequeños huesos en la pelvis, remanente de lo que alguna vez fueron extremidades traseras. Entraron al mar aproximadamente 50 millones de años atrás.
Características físicas:
El delfín tiene un cuerpo liso, aerodinámico, fusiforme, adaptado para la vida en el ambiente acuático. Sus extremidades delanteras son las aletas pectorales las que tienen los elementos esqueléticos principales de las extremidades delanteras de los mamíferos terrestres, pero son más cortas y se han modificado. Las aletas pectorales se curvan por detrás levemente y apuntan a las extremidades. Los delfines utilizan sus aletas pectorales principalmente para dirigir y, con la ayuda de la cola, para frenar. Estudios han demostrado que durante la gestación del delfín desarrolla extremidades traseras que a medida que el feto crece son reabsorbidas por el cuerpo de éste.

viernes, 23 de julio de 2010

NOCHES DE RUIDO



Estuvo toda la noche nevando pero era igual estábamos acostumbrados, mañana, la calle estaría muy bonita y eso me gustaba. Nos levantamos y cada uno se fue a su trabajo y yo al colegio, en casa estábamos mis padres y nosotros dos, (mi hermano Ignacio) como él tenía que trabajar con papá se marcharon juntos.
El día se puso gris como casi siempre en invierno, aunque el colegio era dónde mejor estaba, siempre tenía la mente en mi padre, (como estaría) porque su trabajo era muy especial trabajaba mucho según mi madre.
Eran muy rectas las monjas y yo era muy tímida, no me gustaban muchas de las cosas que veía pero por eso me callaba, por timidez, claro que estudiar era lo primero para mí era……..como un escape a todo lo que mi niñez no entendía y por eso ponía tanto interés en aprender para comprender las cosas, los días se hacían cortos para mí necesitaba más, mucho más, y toda mi atención se centraba en lo que en clase se decía.
Mi mente de niña lo observaba todo, si la gente estaba triste, si mis compañeras eran buenas ó no, en fin para catalogar a la gente creo que servía el buen ojo con que miraba a los demás, era un aprendizaje obligatorio que yo misma me imponía.
Mis padres se llamaban Isabel e Ignacio, y Rosa es mi nombre,
- ¡Mamá! cuando llega papá es muy tarde
- Pronto hija, pronto – siempre contestaba mi madre -
- Pero es que ya es de noche
- Si hija, será que tu padre tiene mucho trabajo, ya vendrá.
Ese ya vendrá, a mí se me escapaba porque siempre me quedaba dormida y solo lo veía al día siguiente, sé que en casa había que trabajar pero ¡¡¡TANTO!!! Mi mente de niña no lo entendía, feliz, feliz, como que no estaba del todo con tanto trabajo, así que decidí
Prestar más atención, no solo a mis compañeras, sino también en casa.
Una noche estábamos cenando cuando sonó el timbre de la puerta, mi padre abrió y empezó a entrar gente, mayores y pequeños, empezaron a hablar con mis padres y el resultado fue el de siempre:
-¿Estáis bien? pues esta noche la pasáis aquí y ya veremos qué podemos hacer mañana.
Ese mañana, a veces era una semana, porque yo siempre veía gente entrar y salir, por eso quería comprender, mi madre era su cómplice, decía es un “santo” pero nuestra casa era la de todas las personas, y teníamos que compartir todo, todo, todo. Ese ejemplo de “PADRE” me marcaría para siempre, mi madre asentía, era una luchadora nata, dulce y amante de su familia al igual que mi padre.
Los domingos solíamos reunirnos todos los niños de la calle y hacíamos excursiones por los alrededores que estaban llenos de árboles frutales, y lo pasábamos muy bien porque “robábamos” los frutos, aunque estuvieran verdes y luego salíamos corriendo como alma que lleva el diablo, si nos encontrábamos con alguna charca, pues a coger ranas (sí se dejaban) y si no pues a casa, ¡cuánto nos divertíamos!
Una noche como de costumbre no venía mi padre, me quedé dormida, pero algo me despertó, sin hacer ruido me asomé por la puerta vi como mi madre recibía a mi padre entre sus brazos y lo acompañaba a su habitación, volví a la cama y seguí durmiendo sin darle importancia. Al día siguiente por la noche pregunté a mi hermano Ignacio si había oído el ruido,
- ¿Ignacio anoche dormiste bien?
- Si, porqué?
- Porque yo escuché un ruido, tú no?
- Rosa cariño, cuando oigas ruidos tú no te preocupes, estamos todos contigo y sabes que no pasa nada
- Verás, es que….papá venía mal porque mamá lo abrazó
- Mira niña guapa, me vas a prometer que dormirás toda la noche con ruidos ó sin ruidos de acuerdo.
- No lo sé –respondí un poco enfadada -
- Claro que lo harás, eres muy inteligente y sabes que tienes que obedecer.
- Prometido, eres mi hermano favorito (claro no tenía otro) pero a él le gustaba que se lo dijera.
Los meses pasaban, los ruidos seguían, y yo obedecía, no tenía más que hacer aparte de estudiar qué era lo que más me gustaba. Llegué al colegio y la Superiora me llamó al despacho (iba muy asustada, hasta encogida) fui y me hizo sentar en la silla,
- Rosa ¿cómo estás?
- Muy bien madre superiora
- Verás, te voy a dar un sobre para tus padres, pero no te preocupes tú te portas bien, sólo que el uniforme hace tiempo que se le debe al colegio y no podemos esperar más, ¿se lo dirás?
- Claro que sí, y por el dinero no se preocupe mi padre trabaja mucho, se lo pagarán.
- De acuerdo, solo quedan unos días, no te olvides de darles el sobre.
- Me puedo ir ya – dije levantándome de la silla -
- Sí, sí, pero baja las escaleras sin correr.
Salí del despacho con las mejillas quemándome y encima avergonzada, ¿pero avergonzada de qué? Se lo preguntaría a mis padres, porque lo de la madre superiora no me gustó nada, pero que nada. Entré en casa con el sobre en las manos, lo entregué y vi como mi madre lo leía preocupada, y dije:
- Qué pasa mamá
- Nada cariño, ves a jugar
Sí, sí, para jugar estaba yo, ¡quien era la madre superiora para poner triste a mi madre!
Llegó la noche, y con ella mi padre, pero esta vez estaba contento, fue un momento muy grande para mi, (esta noche sí que dormiría).
Como había llegado la primavera con todo lo mejor de ella, las flores, los árboles, el verde que se extendía por los campos y montañas preciosas alrededor nuestro, el domingo como siempre lo dedicamos para “hacer travesuras” irnos a los huertos y coger ranas y bichos, yo tenía muchos amigos aunque sé porqué, siempre se jugaba a lo que ellos querían y yo no decía nada, pienso que lo más importante es jugar.
Un día como de costumbre (porque pasó a ser normal) el timbre sonó de nuevo, salí para abrir y eran más de seis personas y preguntaban por mi padre, les hice entrar y de nuevo todos a la mesa a comer, llegó la noche y las camas de duplicaron, unos dormían encima de la cama y otros en el suelo con el colchón, no preguntaba pero qué orgullosa estaba de mis padres, siempre tenían para todos, y por lo que yo veía a nosotros comida no nos faltaba.
Las cosas en el trabajo de mi padre no podían ir bien, ¿por qué? Me preguntaba, mi edad no podía comprender tanto trabajo, tanto entrar y salir gente de casa, y lo bueno es que mi padre cuanta más gente había le pasaba lo que a mi madre, se ponían más contentos, la gente los quería mucho y el nombre de Ignacio Beltrán se repetía mucho para bien, poco a poco me enteraba de cosas bonitas, por ejemplo; el día que vino una señora para darle un regalo y las gracias porque su marido ya encontró trabajo, como siempre me preguntaba ¿y cómo encuentra trabajo a los demás?.
Volvió a suceder, me desperté y se repitió la escena, mi padre entrando despacio para no despertar a nadie y mi madre con mucho amor llevándolo a la cama.
- “Chis”, los chicos duermen
- Despacio por favor, me duele mucho el costado
- ¡Cuándo acabará esto!
- No lo sé Isabel, pero tengo que descansar para seguir trabajando, hay mucha gente que nos necesita.
Fue lo último que escuché, seguía sin comprender, mi cabeza
pequeña no encontraba razones pero las había, pensé en hablar otra vez con mi hermano Ignacio, así que entré en la habitación y lo encontré acostado pero despierto.
- ¿Ignacio duermes?
- No pero vete a tu cama y haz lo que te dije como si no pasara nada ¡obedece!
- Bien me voy, pero ya hablaremos que tengo sueño.
Pasaron meses, y más meses, ni mi hermano retomó la conversación, ni yo le pregunté nada, bastante tenía con la “raíz cuadrada”.
¡Vacaciones por fin! El curso había sido muy duro para mí, pero como todo tiene su recompensa las notas fueron muy buenas.
Cuantas travesuras, cuantas cosas que contar a nuestros padres (pero no las contábamos) nuestra pandilla era muy buena y lo más importante, nos queríamos mucho.
Ese verano ocurrió algo muy desagradable, uno de los amigos del grupo enfermó, estuvo sin bajar a la calle mucho tiempo, nadie decía nada de lo que tenía solo que “está enfermo” y nosotros íbamos a su casa a preguntar pero sus padres nos decían siempre lo mismo, así que seguíamos con nuestros juegos para que pasara el tiempo y no pudiéramos pensar en él.
Creo que dejamos de ser “niños” el día que nos comunicaron su muerte, en ese momento lo que más cerca teníamos era la pared, así que, contra ella nos fuimos, patadas, puñetazos, gritos, lloramos tanto que nuestras madres no sabían qué hacer con nosotros, al final no teníamos ganas de jugar, todo nos recordaba al amigo que no volvería, era tan alegre y feliz que parecía querer vivir aprisa, lo mismo que se fue.
En Septiembre empezó el curso, tenía ganas, el verano no fue alegre y el colegio para mí era algo especial, tenía unas ganas locas de aprender.
Por eso trataba de comprender, siempre estaba preguntando, las hermanas decían ¡Rosa! espera que todavía no hemos llegado a esa
Parte, cuanta curiosidad, cuanta imaginación le ponía a todo, lo que más me gustaba era hacer redacciones (me las inventaba todas) las hermanas decían; “redacción de vacaciones ó viajes” como no viajaba ni tenía vacaciones, pues allá iba mi imaginación, contaba cada mentira que se las creían, y luego me decían, ¿qué bien lo habrás pasado? Ja, ja, ja, me lo pasaba inventando.
Vivía en un cuarto piso, me encantaba asomarme para ver a la gente pasar, algunos con mucha prisa, otros despacio, y a los novios besarse a escondidas, si, si, a escondidas (los veía la niña del cuarto piso) disfrutaba mucho por su felicidad, mis padres me decían que la gente más rica del mundo es la que sabe dar sin esperar nada, lo entendía porque mis padres todo lo daban y por eso eran felices.
De nuevo las noches de ruidos, estaba acostumbrándome a obedecer a mi hermano y ya ni me levantaba mirar, a veces me dormía tranquila, pero otras, alguna lágrima tuve que limpiar de mi cara.
Un domingo estábamos comiendo y miré a mi padre, estaba serio, como cansado, entonces fui directa.
- Papá que te pasa, hice algo mal.
- No que va cariño, cosas de mayores no te preocupes.
- ¿Pero si tienes la cara oscura? no te has lavado.
- Si claro, fue un golpe que me di eso se cura.
- Bueno si se cura está bien, porque así parece que estás sucio.
- Venga come, hoy tendremos visita.
- ¡Visita! ¿De quién? - mi madre como siempre callada -
- Vendrán unos amigos míos, necesitan que les ayudemos en lo que podamos, pero no más preguntas.
Ese día me callé, pero me daba cuenta pasito a pasito que yo crecía empezando a ver cosas que sí comprendía a medias, - por el momento no preguntaría más -
De nuevo gente en casa, los hombres hablaban entre ellos y las
mujeres igual, nosotros a jugar, pero jugar tanto no me gustaba, prefería perderme entre la gente de casa para poder enterarme de algo, pero ese algo eran “sus cosas” como decía mi padre – Rosa -, vete que estamos hablando de “nuestras cosas” obedecía pero mi oreja no descansaba, ya estaba cansada de ver tanta gente entrar y salir, un día que podía estar con mis padre y ¡hala! a comer, hablar de sus cosas y yo a mirar y callar como hacía mi madre, eso no estaba mal porque mi madre no se quejaba, pero yo no era igual, había cambiado ¡vaya si había cambiado! Poco a poco pondría las cosas en su sitio (eso pensaba yo, ilusa de mí).
Un día hablaba con mi madre y la encontré tranquila, por eso no me pude aguantar (creo que fue la primera vez en hablar en voz alta) ¿y porque tiene papá y tú que hacer cosas para los demás? nosotros no vamos a las casas por la noche.
- Rosa, te vas haciendo mayor y eso es bueno, pero cuando entiendas un poco más a los mayores no te pondrás de esa manera
- ¡Entender, que es lo que tengo que entender!
- Rosa, no grites tu padre nos puede oír y el sufre mucho.
- Claro sufre por los demás, ¿pero Ignacio y yo que hacemos? Callar, callar y seguir callando..
- Termina cariño, ven aquí conmigo, esta tarde la dedicaré a ti ¿quieres?
- No, estoy enfadada.
A partir de ese momento algo cambió, me miraban de otra manera ya no me decían niña, ni pequeña “Rosa a secas” se dieron cuenta que estaba creciendo noche tras noche y me daba cuenta de los “ruidos por la noche” no me importaba iba a cumplir 12 años y ya empezaba a preguntar queriendo respuestas (pues no me callarían si no me las daban.)
La puerta se abrió, y esta vez tuvo que ser mi hermano quien ayudara a mi padre, me asusté tanto, que mi cabeza pasó toda la noche debajo de las mantas.
Por la mañana me desperté y encontré a mi padre en la cama, entré y le pregunté si le pasaba algo.
- Necesito descansar, no me encuentro bien vete al colegio que cuando vuelvas estaré esperándote y haremos la deberes juntos, dame un beso.
- Papá, hoy también tienes la cara oscura, - le dije muy triste –
- Sí, está oscura, pero también te dije que eso se cura, venga obedece y vete al colegio, ya tengo ganas de tenerte aquí de nuevo.
Ese día mi marcha al colegio fue muy diferente, iba despacio como sin ganas de llegar, porque pensé que mi sitio ese día estaba en casa con mi padre.
Pasaron las Navidades, Reyes, y vuelta a lo de siempre, aunque mi comportamiento nunca volvió a ser igual, arreglaba la casa con mi madre, iba a la compra con ella y poco a poco me trataban como en lo que me estaba convirtiendo una persona mayor (no me sentía mayor) creo que no les gustaba nada que empezara a tener mis propias ideas sobre lo que pasaba entre la gente que me rodeaba.
los amigos también se hicieron mayores y los juegos no eran los mismos, los chicos hicieron un grupo, y las chicas también el nuestro, pero los chicos empezaron a separarse entre ellos, en cambio las chicas seguíamos igual pero con una diferencia, nos gustaba cambiarnos la ropa entre nosotras, nos partíamos de risa, ¡¡mira que estaba fea con las faldas de las demás!!, bueno ese fue nuestro primer paso hacia la adolescencia, hablábamos de chicos, de las pelis del cine, nos comprábamos pipas y éramos capaces de comer toda la tarde del domingo hasta que nos dolían los labios.
Cada día pasaba algo nuevo para mí, pero ya no reaccionaba como antes, siempre temerosa esperando que la noche llegara con sus ruidos.
Ruidos que tanto me atormentaron en mi niñez, ahora veo las cosas de diferente manera, cuando llegan las noches, no me levanto, no pregunto a mi hermano, no, sé la respuesta.
Mi padre no cambiaría su manera de actuar porque él era así, he intentar cambiar las cosas no podía, el tiempo diría como tendría que solucionarlo teniendo las cosas más claras todavía.
De nuevo la nieve con sus reflejos, porque si te fijas bien la nieve brilla (eso lo descubrí de pequeña) tiene lucecitas hasta que la magia desaparece entre las manos dejándolas muy frías.
Mi hermano Ignacio por fin decidió hablar conmigo, pero no esperaba que fuera de esta manera, haciéndome sentir ser más adulta de lo que yo imaginaba.
- Rosa, podemos hablar un poco los dos.
- Bien dime, ¿ya me ves? Como últimamente casi ni me mirabas.
- Venga no te pongas así, es muy importante lo que quiero decirte.
-¿A si? ¿Tienes novia, te vas de casa? ó será que mi conversación ya te gusta.
- ¡Cuánto has cambiado! Me gusta verte como te desenvuelves en algunos campos.
- Piensa que termino mis estudios este año, se tiene que notar, pero dime es tan importante…
- Bueno verás, se que lo has presenciado, se que ni me preguntas y es por eso que quiero decírtelo, es papá… está muy mal y los médicos no tienen muchas esperanzas con él, aparte que no quiere dejar de trabajar ya que es muy joven todavía, esperemos las próximas pruebas.
- Ignacio llevo tantos años viendo como se mataba poco a poco a trabajar para los demás, ¿crees que todavía me escondo detrás de la puerta? Ya no me escondo, y después de lo que acabo de escuchar de tu boca menos todavía, tu y yo vamos hacer un trato ¿lo aceptas?
- Qué trato, me das miedo, mucho miedo, de ti espero cualquier cosa, dime.
- Como te dije dejaré el colegio dentro de unos meses, pues bien, cuando papá tenga que “trabajar” por las noches me llevarás contigo y él se quedará en casa.
- No Rosa eso no puedo hacerlo.
- ¿Cómo que no? Tú lo estás haciendo por él para que se quede en casa por las noches – ya te dije que no me escondo – me entero de todo.
- ¡Chica lista! Entonces sabrás que es peligroso.
- Pues claro, ya va siendo hora que empecemos ayudando un poco, ¡ha! El peligro no me asusta, creo que me va a gustar ¿hay pacto?,
- No tengo alternativa, esperemos que des la talla, jajaja.
- Como te rías de mí te acordarás para siempre de tu hermana.
De esta conversación mi madre no se enteró, queríamos que estuviera al margen de lo todo lo que teníamos entre manos, poco a poco mi hermano fue preparándome por si me necesitaba y durante ese tiempo maduré en todo, empecé a ser crítica, tener ideas propias, cambiaron mis prioridades en la vida con tanta rapidez como pasó el tiempo en que mi hermano me dijo: Rosa, esta noche vendrás conmigo.
Mentiría si dijera que no tenía miedo, porque sí lo tenía, cuando me vi caminar por la carretera de la mano de mi hermano fui siendo consciente de lo que arriesgaba, pero me sentía comprometida con él.
Nos adentramos en la montaña hasta llegar a una especie de casa (porque no tenía ni puertas) sin luz y a tientas entramos, cuando mi hermano dijo: ¡estáis ahí!
- Sí, sí, pasar.
- Cómo va todo, alguien ha venido.
- No, pasaron por aquí pero no nos vieron, estoy preocupado por mi mujer está a punto de parir y al niño pequeño no le queda leche.
- Aquí os traemos algo, en cuanto a tu mujer no te preocupes, ahora la llevamos a otra casa para que la atiendan, pero tú no te muevas y cuida del pequeño, nadie debe saber que estáis aquí.
Me dolían los ojos de tanto abrirlos, para ver lo que pasaba, pero la oscuridad me lo impedía (mejor, así no me veía mi hermano), llevamos a la mujer a otra casa más o menos igual pero habían tres mujeres y sabrían que hacer cuando llegara el momento, al bajar por la montaña tuvimos que escondernos al escuchar un ruido, eran vigilantes, por tanto nos desviamos y seguimos nuestro camino a casa.
- Rosa ¿cómo estás?
- Bien, pero muy cansada hoy la cama me sabrá a gloria.
- Te vas haciendo a la idea de todo.
- Si, era lo que me imaginaba, nuestro padre a estado media vida ayudando a la gente a esconderse de “alguien” y también a quien no tiene dónde dormir porque no pueden volver a sus pueblos, ¿es eso?
- Claro no podría explicártelo mejor.
- Me vendré otro día, no me gustan las injusticias y pienso que nuestro padre ya no está para esto, necesita descansar para seguir con su lucha.
Pasaron meses y no necesité irme con mi hermano, mientras el tiempo pasó, y con el curso terminaron años de alegrías y penas, mucho fue lo que dejé en el camino, por ejemplo mi inocencia, el precio fue muy alto, la niña se convirtió en una mujer que había madurado a base de sufrir en silencio y tragándose las lágrimas de unos “ruidos” que no quería escuchar.
Una noche como siempre (porque seguí acompañando a mi hermano) subimos a la montaña, no nos dio tiempo a llegar a nuestro destino, en medio de la oscuridad salieron dos hombres en nuestra búsqueda, me di cuenta enseguida y tuve tiempo de esconderme, pero mi hermano ni se enteró, lo cogieron y sin preguntar le dieron una paliza, cuando se fueron salí en su ayuda ¡no! - grité,- como pude lo saqué a la carretera y emprendimos el camino a casa.
Llegamos muy tarde, me preocupaba mi madre cuando viera a mi hermano, pero al llegar no sabía lo que me esperaba, la puerta de casa estaba llena de gente que al vernos nos hicieron paso, subimos todo lo aprisa que pudimos las escaleras (algo pasaba) entramos en casa y lo comprendimos todo.
Como explicar todos los sentimientos enfrentados en ese momento por nosotros, mi padre durante nuestra ausencia había muerto, y mi madre estaba sola, nos sentimos culpables aunque, veníamos de hacer algo de lo que mi padre se sentía orgulloso, hacer el bien sin fijarse en quién, de ahí nuestro coraje y al mismo tiempo mi manera de pensar y actuar durante toda mi vida.
Se celebró el entierro en silencio, había mucho respeto por el nombre de “Ignacio Beltrán” todo el pueblo estaba presente, por mi parte no, yo estaba ausente, dentro de mi pena no cabía nadie. A partir de ahí se despertó una rabia que no era buena pero viviría con ella, mi madre era en estos momentos quién más ayuda necesitaba, se la dimos, en ningún momento nos separamos de ella.
Dejé pasar unos meses hasta ver a mi madre como poco a poco recuperaba fuerzas, mi hermano siguió con sus salidas “digno hijo de su padre” pero yo no.
Cuando cumplí veinte años decidí hablar con ellos y contarles mis planes.
- Mamá, Ignacio, he decidido irme a la ciudad, creo que aquí no tengo nada que hacer aparte de estar con vosotros, no preocuparos hay trabajo en unos almacenes dónde tengo una amiga que habló a sus jefes por mí y están esperándome.
- Rosa lo pensaste bien?
- Si mamá, aunque os diré que más bien escapo de aquí, intentaré olvidar las noches, las lágrimas, pero nunca se olvidan nuestras raíces.
- Te entendemos y te doy las gracias por la ayuda que recibí de ti cuando te necesitaba – dijo mi hermano -
- Vamos Ignacio, que vuelvo pronto, el tren lleva a muchos sitios.
- No llores mamá, no lo hagas más difícil.
Cogí la maleta y salí corriendo por las escaleras, sabiendo que llevaría “los ruidos” siempre conmigo.


EL USO-ABUSO DEL “NO” PARA PONER LÍMITES


Un día, un grupo de educadoras infantiles decidimos buscar alternativas al NO! Tras un trabajo de reflexión y autocrítica sobre nuestro trabajo, nos confesamos cansadas de estar siempre con el “No te subas a la silla”, “No golpees los juguetes”, “No se pega”, “No chilles”, “No corras”, “Los juguetes no son sólo para ti”, “No se juega con la cuchara”, “No se pintan las paredes”, “No te salgas de la fila”, y un largo etcétera.
Es una labor educativa importante poner límites y normas, pero a través del NO constante resulta acabando muy aburrido, además de ineficaz. Tanto para los niños como para nosotras, se generaba un ambiente muy negativo e improductivo.
Así que pensamos en otras alternativas más creativas y productivas, que nos permitieran poner límites y normas en positivo y con seguridad.
Por ejemplo, cambiamos
“No te subas a la silla” por “en la silla se pone el culo, los pies van al suelo.”
“No te subas a la mesa!” por “los pies van al suelo, baja por favor.”
“¡No pegues!” por “con las manos se dan caricias; a los amigos se les abraza.”
“¡No se muerde!” por “se muerden las manzanas, a los nenes se le dan besos; con la boca se dan besos.“
“No juegues con la cuchara” por “la cuchara sirve para comer” (y si insiste se la quitamos durante unos momentos).
“No se habla con la boca llena” por “ahora tienes la boca llena y no te entiendo.“
“No se pintan las paredes!” por “se pinta en los folios” (darle un folio en ese momento).
“¡No grites!” por “cuando hables más flojo te atiendo.“
“No te levantes de la mesa” por “ahora has de estar sentado, cuando acabes te levantas.”
La iniciativa tuvo más éxito del que nos habíamos podido imaginar. Resultó que nosotras nos sentíamos más alegres y positivas, y además, los niños nos hacían más caso. Antes teníamos que repetir las cosas una y otra vez, ahora los niños entendían mucho mejor lo que les decíamos y se esforzaban en hacer lo correcto. Todos convivíamos en un espacio más amable.
El uso del “No” lo dejamos para momentos necesarios de ejercer autoridad y también era más atendido por los niños. Al usarlo de forma puntual cobraba su sentido.

lunes, 19 de julio de 2010

MONTAGES FIN DE CURSO







Os diré que tengo otros montages que también os dejo para ser corregidos por vosotros se admiten rectificaciones.



Hola amigos, se acabó el curso y como siempre nuestro compromiso era trabajar con los montages para luego poder exponer, este año mi aportación que a continuación os enseño para saber si os gustan.

jueves, 15 de abril de 2010



















Tradición comunidad Valenciana


comer la mona de pascua










vista panorámica de alcoy desde lo alto del Preventorio


Cascada del Preventorio









bancos del Preventorio





Hace años era tradición que en Pascua se saliera a comer la mona (bollo hecho con harina y huevos) y todos los amigos, estábamos deseando que llegara ese día, la cosa curiosa era que la chica llevara la merienda para el chico, tuviera pareja o no éramos amigos y lo compartíamos todo, la merienda consistía en el típico bocadillo, habas, aceitunas, cacahuetes, fruta, bebidas (como gaseosa y refrescos). En mi pueblo como teníamos la suerte de disfrutar de montañas pues la ruta siempre era la misma subir y subir, cuanto más alto mejor y claro lo más alto era “El Preventorio” una especie de sanatorio que se destina al cuidado de enfermos.

El paisaje que desde arriba se puede disfrutar es impresionante, sus 1.200 metros de altura lo describe todo, cuando llegaban esas fechas las chicas nos reuníamos para hacer la compra entre todas y que no faltara nada, después de la merienda solíamos jugar como locos a la cuerda, a las cartas, al escondite y a todos los juegos posibles para que la tarde fuera lo más alegre posible, el entorno del preventorio estaba muy cuidado, tenía sus bancos y mesas para poder estar cómodos, pero a la juventud la comodidad como que no, habríamos los manteles y en el suelo sacábamos todo lo que llevábamos para compartir y así nos divertíamos muchísimo.
La altura para nosotros que estábamos acostumbrados a la montaña, no impedía subir tan alto, esa subida era una rutina que haciamos cada semana, por eso en Pascua la disfrutábamos más.
¡¡¡Ha, se me olvidaba deciros que el huevo central era muy codiciado, por que solíamos romperlo en la frente de algún amigo/a!!!

miércoles, 14 de abril de 2010

PLAYAS, DUNAS Y MARJAL

PLAYAS, DUNAS Y MARJAL





lA duna de Denia poblada de una fauna y flora autóctona de gran belleza, une con delicadeza los fértiles naranjales, las casas estilo mediterráneo, playas de arena clara y limpia. Mientras paseamos disfrutando del sol y la brisa, o nos entretenemos recogiendo conchas será fácil ver, entre aguas transparentes los peces que, comen y se acercan nadando hasta la orilla. El excelente clima, la calidad ecológica de nuestras playas y la tradicional hospitalidad de nuestras gentes, permiten al visitante disfrutar, a lo largo de todo el año del auténtico Mediterráneo en su aspecto más natural y tranquilo. En Denia se puede disfrutar de las pocas playas vírgenes que quedan en nuestro litoral.

Playa Terranova Playa Rabdells

Playa Pau-Pi Playa Aigua Morta

Playa Aigua Blanca Playa Les devesses

LOS LOROS

LOS LOROS






Dentro de la especie que engloba a todos los pájaros, los loros constituyen un orden propio, los Psitasiformes, los cuales se han dividido en 12 familias, aunque esto es variable dependiendo del autor. Algunos sólo reconocen una familia con varias subfamilias.
Los loros son aves de colores llamativos de gran colorido. Es el nombre común que se utiliza para denominar a unas 340 especies de aves entre los que englobamos a las cacatúas, los guacamayos, los pericos y demás.

Los loros pertenecen a la familia de los psitácidos, del orden de los psitaciformes.

Se caracterizan por tener un pico corto, muy fuerte, con la mandíbula superior móvil para permitirle trepar. Su lengua es carnosa y gruesa y en algunas especies están cubiertas de papilas fibrosas.

Las patas de los loros son atípicas. Tienen cuatro dedos en cada pata, de los cuales el primero y el último están orientados hacia atrás, mientras los dos d en medio lo están hacia delante.

Esto permite al loro tener mayor facilidad a la hora de agarrar algo.

Las alas son cortas y redondeadas. Algunas especies han perdido la facultad para volar.

La cola de los loros suele ser bastante larga. Generalmente, se trata de animales sociables y gregarios. Todas las especies son monógamas, aunque algunas crían en colonias y otras no. Sus huevos son de color blanco.

Su alimentación se basa en semillas, raíces, tubérculos y frutas principalmente. En cuanto al agua, tiene pocas necesidades de ella.

Los loros son animales fascinantes, especialmente por la capacidad que tienen para hablar.

Esta aptitud se da de manera más general en las especies de mayor tamaño.

Son capaces de repetir e imitar palabras que realizan las personas. Existen algunos que pueden llegar a decir frases enteras. También pueden silbar fácilmente.Esto no quiere decir que entiendan lo que dicen, de hecho las palabras carecen de sentido para estos animales. Aún así, son capaces de, por medio de la observación, relacionar palabras con hechos concretos.El tamaño de estas mascotas es muy variable y depende de la especie. Así nos podemos encontrar ejemplares que miden 9 cm y otros que pueden llegar a medir 1 metro.

Por desgracia, el número de estas aves ha disminuido considerablemente, debido principalmente a la importación y exportación ilegales. Otros factores son la reducción y destrucción de sus hábitats naturales. Hoy en día, se les considera una especie amenazada según CITIES (convenio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestre).


LAS CIGÜEÑAS
























En verano del 2005 comienza el proyecto de reintroducción de la cigüeña (Ciconia ciconia) en la Comarca de Bages, en una iniciativa conjunta de la Fundación Territori i Paisatge y de la Institución Catalana d`História Natural

El objetivo es establecer una nueva población nidificante de cigüeñas en el Pla de Bages, que facilite admás el contacto entre los otros núcleos d población ya existentes en Catalunya –el de la llanura interior de Lleida y de la franja donde reside la población mayor, el de la ribera del Ebro en Filix, el de Sils en la comarca gerundense de la selva y el de LÁlt Empordá- repitiendo el éxito de reintroducción de la cigüeña ya obtenido en los humedales de lÁlt Empordá y en la reserva natural de Sebes, en el meandro del rio Ebro en Flix.


La llanura humanizada del centro de la comarca de Bages, este triángulo de terreno en rompecabezas compuesto por cultivos y bosques isla, caminos, pueblos y casas de campo, huertos zarzales y torrenteras que los ríos Cardener y Llobregat delimitan, aparece como un hábitat propicio a las necesidades y costumbres de las cigüeñas.

El proyecto de reintroducción de la cigüeña en el Bages tiene centro neurálgico en la casa de campo Mas Llussá de Santpedor, en donde dieciséis cigüeñas jóvenes, las que aparecen en la fotografía, se mantienen alimentadas artificialmente en un aviario. Estos polluelos de cigüeña nacieron esta misma primavera en la población excedentaria de Lleida.

Los polluelos de cigüeña con pocos meses d edad han sido proporcionados por el Centro de Recuperación de fauna salvaje de Vallcalent (Lleida) dl Dpt. De Medi Ambient. Una vez transcurridos dos años en cautividad para que se acostumbren totalmente al lugar –para adquirir la impronta de su nuevo hogar de adopción en terminología de Etología-estas cigüeñas, ya adultas, se liberarán y nidificarán en los alrededores.


Muy probablemente las cigüeñas de esta generación fundadora no migrarán, sino que se quedarán sedentarias incluso en invierno. Pero las cigüeñas descendientes recuperarán ya el instinto migratorio característico de la especie que las impulsará a viajar hacia tierras africanas donde pasar el invierno para volver la primavera siguiente a su Pla de Bages natal. Así pueden llegar a establecerse para tiempo indefinido una población nidificante de cigüeñas en el Pla de Bages.